Hacemos silencio u entramos en nuestro interior. Nos ponemos en presencia del Señor. En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo. AMÉN.
Del evangelio:
Mucha gente acompañaba a Jesús; él se
volvió y les dijo: “Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su
madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso
a sí mismo, no puede ser discípulo mío.”
Y añadió: “¿Qué rey, si va a dar la
batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres
podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro
está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo
vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío”.
Para reflexionar:
Lo que nos
pide Jesús en este evangelio no es que nos vayamos de casa, claro…. Si sabemos
leer con atención, veremos que nos pide dos cosas:
- Valentía para saber sacrificarnos, para no ser cobardes y no dejar lo que no me sirve para nada y me entretiene, y no me deja superarme y ser mejor.
- Estrategia para afrontar los retos, como los del nuevo curso, con mucha más posibilidad de conseguirlos…
PONGO MI VIDA EN TUS MANOS (Luis Guitarra)
Traemos la vida ante el Señor (Compartimos algún pensamiento que nos haya provocado la oración, damos gracias, pedimos ayuda al Señor...)
Sta Mª Eugenia de Jesús,
ruega por nosotros.