Hacemos silencio y entramos en nuestro interior. Nos ponemos en presencia del Señor. En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo. AMÉN.
Lc
14,25-33 (Adaptación)
Mucha
gente iba con Jesús. Un día, él les dijo: «Si alguno viene conmigo, tiene que
dar más importancia a lo que yo le proponga que a cualquier otra cosa. Más
incluso que a sus padres, a sus amigos, a sus cosas… Sé que es difícil, pero
tenéis que aprender a cargar también con vuestra cruz».
Entonces
los animaba a pensarse bien las cosas.
«Veréis,
esto es como si te vas a construir una casa. Si la empiezas, y luego resulta
que no tenías dinero para hacerla, se te va a quedar todo a la mitad. Ya verás
qué faena. O si vas a jugar un partido, y quieres jugar tú solo contra diez,
¿no es mejor pensar bien y hacer equipos equilibrados? Si no, el partido va a
ser muy aburrido. Pues también tenéis que pensar que vivir mi evangelio es
difícil. Es bonito, pero difícil. Es exigente. ¿Estáis dispuestos? ¡No tengáis miedo,
yo estaré con vosotros!»
Rezamos juntos:
Tú eres mi Padre, confío en ti
Aunque a veces no entiendo lo que pides, o me parece imposible…
Aunque tu mensaje es exigente y difícil…
Aunque a veces me apetecería hacer otras cosas…
Al final, sé que lo que pides me hace mejor…
…porque Tú eres mi Padre, confío en ti.
PONGO MI VIDA EN TUS MANOS (Luis Guitarra)
Sta Mª Eugenia de Jesús, ruega por nosotros.