Amaos como yo os he amado y amo;
éste es mi deseo más íntimo y mi único mandato;
es mi testamento y evangelio
porque quiero que seáis mis amigos y hermanos
con los que comparto todo,
y no siervos, pedigüeños y esclavos.
Amaos, y os sentiréis vivos,
y vuestro gozo se desbordará a raudales,
y os pondréis en camino sin miedo,
y daréis un fruto duradero,
y la tristeza quedará desterrada de vuestras entrañas,
y compartiréis mi alegría con todos,
y viviréis con plenitud día a día.
Traemos la vida ante el Señor:
¿Cuáles son las "consecuencias" de amarnos?
¿Se puede amar a Dios y no amar a los demás?
¿En quién pensaste ayer durante la oración? (Recuerda tu compromiso de arreglar algún problema o dificultad desde el amor)
SANTA MARÍA EUGENIA DE JESÚS
RUEGA POR NOSOTROS

